Nos toco vivir en un tiempo de cambio, estamos dejando el
aprendizaje tradicional en donde el profesor era el que controlaba las
herramientas de enseñanza y el alumno se centraba en estas, limitando la retroalimentación
dinámica.
Pasando por tres etapas, el estudiante virtual se sitúa en
la cuarta, en donde es el eje de un modelo educativo y a través de herramientas
alcanza la modalidad abierta y a distancia.
En esta forma de estudio el docente es el encargado de
apoyar, orientar, mediar, la gran demanda que conforma esta modalidad.
El mar de información que encontramos con facilidad en la
Internet es la forma en la que podemos alcanzar el éxito y no por ello quiere decir
que es fácil, debemos saber que es lo que buscamos y como buscarlo, para no
convertirnos en náufragos virtuales.
Es un desafío convertirse en estudiante en línea y para ello
se tienen que cumplir con ciertos lineamientos:
- - Dejar atrás el aprendizaje dirigido.
- - Adoptar una actitud crítica y creativa.
- - Cuestionar, replantear, investigar e idear.
- - Evitar memorizar y repetir.
- - Adaptarse al trabajo en un entorno cambiante.
- - Fortalecer la comunicación escrita.
- - Dejar atrás los entornos competitivos.
- - Gestionar y administrar el tiempo.
- - Destrezas comunicativas.
